1/2

Pausa

Pausa nace de un viaje marcado por el dolor y la pérdida. En aquel tiempo apareció la necesidad de construir un lugar propio, un espacio imaginario donde los recuerdos pudieran transformarse y encontrar otra forma de existir.

Poco a poco, el dolor dejó de ocuparlo todo. Se convirtió en silencio, en calma, en la posibilidad de mirar de otra manera. Fue entonces cuando comenzaron a aparecer las imágenes.

Cada fotografía es un fragmento de memoria, una pequeña isla rescatada del tiempo. Son escenas que no pretenden documentar la realidad, sino acercarse a aquello que permanece invisible: la huella de las experiencias, la fragilidad del recuerdo y la forma en que la memoria reconstruye lo vivido.

Durante años fui guardando estas imágenes como quien conserva objetos encontrados en un camino. Algunas nacieron de viajes, otras de paseos cotidianos o de instantes aparentemente insignificantes. Juntas forman un archivo íntimo donde el tiempo deja de ser lineal y los recuerdos conviven con la imaginación.

Árboles, figuras humanas, paisajes suspendidos en el silencio... Todos aparecen aislados del ruido, convertidos casi en presencias. No buscan representar un lugar concreto, sino un estado interior: ese territorio donde la memoria y los sueños se encuentran.

Pausa habla de detenerse. De respirar. De aceptar que hay experiencias que solo adquieren sentido cuando el tiempo ha pasado.

Estas fotografías no muestran únicamente lo que vi. Son la forma en que recuerdo, imagino y siento el mundo. Son una manera de hacer visible aquello que normalmente permanece oculto.

 



Artículos relacionados

¿Te apuntas?

Casi no vamos a escribirte, pero cuando lo hagamos...te va a gustar :)