Pausa nació en un momento delicado de mi vida, cuando necesitaba encontrar una manera de apartarme, aunque fuera por un instante, de aquello que estaba viviendo. Sentí la necesidad de crear un lugar propio, una realidad imaginaria en la que poder refugiarme y mirar las cosas de otra manera.
Pausa 1 reúne los árboles que fui fotografiando durante los viajes de ida y vuelta entre Madrid y Donosti. Pasaba muchas horas en la carretera y aquellos árboles aparecían una y otra vez en el camino. Empecé a fotografiarlos casi como pequeñas presencias que me acompañaban en esos trayectos.
Al trabajar con las imágenes, fui sintiendo la necesidad de hacer desaparecer todo aquello que las rodeaba. El paisaje dejó de ser importante y los árboles quedaron solos, suspendidos en un espacio blanco, sin tiempo y sin lugar.
Pausa 2 nació al mismo tiempo, durante aquel verano, cuando fotografiaba personas en la playa. También ellas fueron quedándose sin el espacio que las rodeaba, hasta aparecer aisladas, suspendidas en esa misma realidad que estaba construyendo.
En aquel momento no sabía que los dos trabajos hablaban de lo mismo. Eran fotografías que surgían de lugares y momentos diferentes, pero poco a poco entendí que estaban unidos por una misma necesidad: crear un mundo propio en el que poder alejarme de la realidad y, desde allí, encontrar otra manera de volver a ella.
Árboles y personas. Dos formas de estar suspendido durante un tiempo. Una pausa.